El 3 DE JUNIO DE 2020 fue publicado en el Diario de Centroamérica el Acuerdo Ministerial 146-2020 que establece la «ESTRATEGIA NACIONAL DE CONTROL DE LA EPIDEMIA DE SARS COV-2 Y BASES PARA LA DESESCALADA DE LAS MEDIDAS DE REAPERTURA CONDICIONADA DEL CONFINAMIENTO», el cual entró en vigencia al día siguiente. Su objeto es regular las acciones a realizar para la desescalada del confinamiento y la reapertura condicionada de la vida productiva y la economía nacional a través de las fases siguientes:

FASE 0. PREPARACIÓN PARA LA DESESCALADA: Relajación de las medidas de confinamiento permitiendo la movilidad fuera del domicilio y medidas con un riesgo de contagio muy bajo.

FASE I. INICIO DE LA DESESCALADA: Apertura parcial de actividades económicas y centros de trabajo, como el comercio o servicios de mostrador, restaurantes, cafeterías, actividades deportivas profesionales y los alojamientos turísticos sin uso de zonas comunes y con restricciones.

FASE II. APERTURA INTERMEDIA: Apertura parcial de actividades económicas y centros de trabajo que estaban restringidas en la fase I.

FASE III. APERTURA A LA NUEVA NORMALIDAD: Apertura de todas las actividades económicas y centros de trabajo, manteniendo las medidas de seguridad y distanciamiento social.

Se entiende como centro de trabajo todo lugar, tanto del sector público como privado, en que se efectúen trabajos industriales, agrícolas, comerciales y de cualquier otra índole. Asimismo, los patronos deberán cumplir, entre otras, con las normas básicas siguientes:

  1. Registro de la empresa en el Distrito de salud a través de la plataforma electrónica correspondiente.
  2. Clasificación de sus empleados en categorías de alto y bajo riesgo.
  3. Distanciamiento social y separación física (1.5 mts) y cuando no sea posible se deberá disponer de barreras físicas que minimicen el contagio.
  4. Estaciones de limpieza (lavabos con jabón antibacterial o gel de alcohol mayor al 60%).
  5. Uso universal, constante y apropiado de mascarillas de tela.
  6. Protección de los empleados de alto riesgo a través de: teletrabajo, cambio de responsabilidades que minimicen el contacto con clientes, disminución de trasporte, viajes o traslados.
  7. Sistema de tamizaje de empleados al inicio de la jornada que evalúe síntomas sospechosos y la temperatura de los empleados.
  8. Políticas de ausentismo por enfermedad que incluyan un registro de ausentismo y sus causas.
  9. Reporte obligatorio, al Distrito de salud, de cualquier caso sospechoso de COVID-19.
  10. Política interna para transporte de personas sospechosas de estar enfermos de COVID-19 acorde a los protocolos de salud, así como el cierre por 24 horas de áreas que el empleado sospechoso haya utilizado hasta no haber sido desinfectadas.
  11. Los empleados sintomáticos o asintomáticos no deberán retornar a su trabajo hasta que hayan cumplido con los criterios establecidos para descontinuar el aislamiento.
  12. Asegurar el uso de insumos para desinfectar aprobados por las guías del Ministerio de Salud.
  13. Designar uno o más monitores en el centro de trabajo que responda dudas y preocupaciones sobre COVID-19 y que asegure el cumplimiento de las políticas internas de prevención.

¿Desea más información?

Recibirá en su bandeja de entrada boletines con la información más reciente sobre Derecho Laboral y Corporativo, así como información sobre los eventos que llevamos a a cabo.

Terminos

Suscripción exitosa